domingo, 2 de abril de 2017

Más allá de las rutas: Diálogo con Jheison Huerta

Página setenta y dos de mi edición en español: ... estaba el título de la exposición: "El mapa es más interesante que el territorio"...*
Entre los trabajo de Jheison Huerta, el pasaje de la novela de Houellebecq cobra especial sentido...
Magnitudes, escalas. La mole. Nuestra finitud... Un enfrentamiento, y la oportunidad de reconocernos de modo distinto. Toda una experiencia.
Cabría pensar que a través de la técnica, apenas y sería posible comunicar, procesada, parte de ella en una suerte de síntesis. Pero es posible más, algo diferente... Asunto de pretensiones, y de cómo entiende, quien propone el viaje, la naturaleza de este...
Surgen las cuestiones.
Jheison. – Los Andes...



Orígenes..
– Imagen sola. – Figura y alusión...
Desbordada la idea de objeto.

Creo que imagen y la idea son complementarias en el proceso creativo.

En la fotografía paisajística la naturaleza se presenta como fuente principal de inspiración, empujándote a la búsqueda constante de nuevas atmósferas e ideas que se manifiestan a su vez como imágenes.




Me inspiro en paisajes crepusculares y nocturnos; tienen mucho qué decir a nivel fotográfico.
Cuando el resto vuelve a casa de un tour por el Callejón de Huaylas, yo recién salgo a hacer fotos.




Temporadas...

Los ciclos fueron hechos para comenzar y terminar. Lo observo diariamente en las montañas de la Cordillera Blanca. Veo cómo el proceso del cambio climático está acelerando el deshielo de los glaciares y presentando ante nosotros nuevos escenarios, nueva flora y nueva fauna migratoria de otras latitudes: un nuevo ciclo se abre y no queda más que observar con nostalgia.

Ciclos. En realidad, apenas los reconocemos. La denominación atina una vez caemos en cuenta del desarrollo de su tiempo.
Reconocidos, apenas podemos aceptarlos, procurar adaptarnos a ellos. Atribuirles un destino, creer que han sido concebidos por un fin objetivo – pura superchería. El rol que jugamos en su desarrollo es el de agentes, aunque sea decisivos.
La contemplación a que corresponden, por ejemplo, estas imágenes, confronta el torpe afán de culpa, lo reduce a su auténtica escala: el ridículo por el que el hombre pretende erigirse en juez de su propio destino, con una falsa modestia: atribuyendo su juicio particular a una voluntad superior, refleja en toda su supuesta grandeza, a la propia pequeñez, expresa en la sola pretensión, en el engaño...


La fotografía me dio la libertad de poder representar mi manera de ver el mundo y registrarlo sin prejuicios.
Buscar la luz ideal se convirtió en una necesidad vital.


Comunicación. De las propias interrogantes, también.
Para procurar certezas, desplazando los límites, – la ciencia...

La ciencia nos permitió obtener las herramientas, nos permitió conocer más y llevar al límite lo que antes se creía imposible.
Ahora con una cámara fotografía de gama media es posible registrar la vía láctea, nebulosas y planetas. Años atrás era impensable y estaba lejísimos del alcance de todos.


Sumar...

La labor de un fotógrafo de paisajes dista enormemente de solo llegar a un lugar y presionar un botón, como muchos incautos creen. En una sola fotografía de un paisaje estelar, por ejemplo, dialogan y trabajan entre sí varias artes y ciencias: Climatología (para saber cuando tendremos nubes o un cielo despejado y la dirección de los vientos), Astronomía (por el movimiento del firmamento y saber cuándo y a qué hora tendremos a la Vía Láctea cerca al horizonte o perpendicular sobre nosotros). Pintura, pues es necesario saber qué intensidad dar a nuestras linternas para pintar unas rocas que saldrán en nuestros primer y segundo plano. Y, claro, Fotografía: Composición de los elementos, valores de tiempo, obturación e iluminación.



Perderse en la vista... Así, más bien, encontrarse...




– Digresión:
La diferencia, por mínima que sea (aún solo en cuanto a momento/ubicación) de dos proposiciones, justifica el encadenamiento lógico. – El enfrentamiento como fuente energética de la lógica, contemplando, no obstante, un tercer elemento incluido: una clase de sustancia comunicativa, que escapa a la previsibilidad del razonamiento, la de la Física, por ejemplo...
La concepción del diálogo como base para la profundización de los cuestionamientos. La violencia del enfrentamiento mismo y la que produce, por su parte, la más sutil conjugación, a los cambios que acarrea, – auténtica fuente de fertilidad.
La afirmación – luz. La refracción de luces particulares para la generación de nuevos pozos, nuevas fuentes (!)... Energía, energía... Y ese tercer elemento, parte esencial que escapa al dominio pleno de cada voluntad, en la cual se diluyen estas y prende una nueva y única llama. – Caldo de la vida; probablemente, de lo que hablamos cuando decimos la vida misma...
La energía: Fe.




Hay un seguidor de mi página que me preguntó una vez: ¿Cómo puedo hacer fotos así?
Le dije despréndete y observa el mundo que te rodea mientras los demás descansan o duermen; entonces, ahí encontrarás tu clave...

Ítacas...

Cada vez que realizo una salida fotográfica, me gusta hacerlo sólo por un tema de concentración y conexión con el ambiente que me circunda. Muchas veces surgen contratiempos, sobretodo con el clima de la sierra que es muy variable: en minutos puedes pasar de la lluvia torrencial a un cielo limpio y sereno. Aprendí a sacar lo mejor de cada escenario, sea favorable o adverso, y una parte significativa de mis fotografías nacieron de la casualidad: fortuna del momento.


Ante los arcos de pulso mayor, genuinos (lejos de toda reducción a efecto impresionante, por complicada que sea la producción), se nos confronta a nuestra propia muerte, y a la muerte de nuestros semejantes para referir periodos propios: Historia... Lo demás, tantas fechas, deriva inevitablemente en resto.
Vértigo. Clave de comprensión de – el signo.
La efectividad en la comunicación de los cuestionamientos más difíciles de definir, determina el grado de realización de la obra. En el Arte, la propuesta excede toda objetivación consciente particular, todo mensaje explícito, de carga unilateral, pues importa, siempre, – diálogo...

En nuestros tiempos el valor económico se vuelve parte del valor estético y en muchos casos el artista tiene la necesidad de enfrentar el mercado y ser parte de él. El artista moderno tiene que conocer y discernir sobre marketing y manejo comercial.
Personalmente, pienso que el consumidor actual no va detrás del arte en sí, mas bien va detrás de una marca que le brinde seguridad.


... Ilusión de turista, ese que paga por decir que pasó como otros por algún sitio; absurdo como el afán de atestiguar fenómenos naturales de gran escala arriesgando la propia vida. Absurdo como decorar un muro con una ventana a otra parte... El auténtico viajero hace camino; aprende a reconocer nuevas posibilidades y trasciende por medio de las obras que le invitan a entregarse
...
– Hay rumbos.


* Cita de El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq. Traducción de Jaime Zulaika para Editorial Anagrama.

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