lunes, 20 de marzo de 2017

Mucho más que representación: Notas sobre la obra de Loredano, con Douglas Rodrigo Rada

Personajes. Personalidades. Y el tema del carácter... Cuanto se proyecta desde la escritura, particularmente. Se trata de la obra de Loredano. Grande. Mucho más que representación.
La visión de Douglas Rodrigo Rada ofrece especiales luces. Agudeza. Vamos tentando entre los cuadros...
– Lectura detrás del trazo; la línea como medio que conecta  nuevamente –: el Lenguaje y (unos) distintos lenguajes.
Transtextualidad especialmente provocadora...
Surgen una tras otras las cuestiones.


La faz... El cuerpo como realidad, el cuerpo como proyección...

Me interesa especialmente la capacidad que tiene de deformar la imagen del cuerpo y del retrato hasta el borde del desdibujo, de la deformación monstruosa.
El límite entre el dibujo gestual y la figura reconocible.

Lo monstruoso,  desproporción.
Loredano elige. Cómo, es otro asunto. Acaso, la visión se desprende de su lectura, de  su memoria y percepciones menos procesadas, como ecos, también, y seguramente otros retratos. Da con el rasgo que distingue, la cualidad, y – la eleva.


La identidad en el trazo, el rasgo como firma...

Eso es lo que más sorpresa me da, la seguridad del trazo y la construcción de una forma que parecería ser de alguna manera producto de un gesto, pero que es a la vez intencional.


Gesto que proviene de la lectura, que tienta un anticipo, demostración de conocimiento. – Esa conexión... Acaso, como encarnación en nueva ficción de la auténtica voz: El personaje en la obra, con ella y por ella.
La exageración se convierte, entonces, en fórmula para sostener el espectro amplio, tantos equívocos posibles, sin solemnidades, además, – que son tan humanos (!)...


Más matices...
Imagen como grafía: La línea que dibuja el nombre.

Hay una tensión compleja entre el personaje retratado y el intento de proyectarlo en un dibujo.
¿Se podrá?
¿Es posible la conjugación?


Autores que cuestionan, esta vez como personajes de otro cuestionamiento.
La aproximación a un carácter reconocible, por su grado de efectividad, el tino, la precisión en dar con el espíritu reconocible tras su discurso, en el gesto y, de otro lado, la amplitud que permite acomodar con relativa facilidad la interpretación de cada lector, refieren el conjunto de retratos como signo de un rol, de una función y, por otra parte, en cada caso, de un modo particular de encarnar la vocación...
De esta afirmación, las preguntas...


Se dice que la caricatura es una interpretación de la identidad de una persona, ya sea una síntesis de la forma física o alguna interpretación de su identidad individual proyectada en su físico. El concepto de alma es complicado pero estoy seguro que la sensibilidad del artista puede permitirle entrever la relación que hay entre su forma física y su temperamento.

El rasgo de "un alma". Sustancia.
Los dueños, amos de las voces, discutibles, aquí, en silencio elocuente...



Leer a Loredano (!).
Desafía, como toda lectura inteligente. Sencillez, complejidad. Los difícil como fácil. La hondura y el balance tan propio, como una fórmula secreta...
La composición se completa en el diálogo. Pero está también lo que trasciende al sujeto particular.
Identidad.
Corporeidad...


Su trabajo escapa a la categoría típica...

La parte de Loredano que más me interesa no es la caricatura, ni la relación que genera con el personaje retratado, sino más bien, me interesan algunas rupturas que genera sobre el referente de identidad corporal y como esto mismo hace evidente el dibujo y la capacidad de fracturación de la realidad a través del arte.


No las veo como caricaturas. Son dibujos, son arte. Son retratos. Son esquemas corporales.


Lejos de servir apenas como proyecciones de una identidad, instrumento de cierto saber, e incluso, poderosa ilustración, la visión de Loredano vale por sí misma como obra sola, a través del juego transtextual, instando a una revisión de la perspectiva personal, de la imagen popular..., de la cultura.


Bordear el exceso y ser sutil a través de lo grotesco (!)...
Cuestionar mitos. Ser compasivo con el ángel intransmisible, que falla al obrar... Atender la pretensión. Hondura.
Humano, tan humano... Pues he aquí nuestras deformidades... Todo cuanto surge de nuestra actitud, y proceder... Y en estos autores, el obrar...
Vaya autor, Loredano...


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