miércoles, 14 de diciembre de 2016

Nuevos haces a la niebla: Diálogo con Tatiana Rivero a propósito de sus últimos trabajos, y Amelia Barea

Se desmadeja el tiempo, la cuenta lineal; pasa mutando a – otra dimensión... El acceso a esta, por efecto del trabajo, – a través de muestras cada vez más complejas, felizmente, sin complicaciones.
Vamos, Tatiana Rivero – Tati, y yo, entre las imágenes. El gusto de reconocer los cambios.



Con lo más reciente, obvio: más y mejores medios para ir firme hacia adelante y, paradójicamente, llegar más atrás, en esa vuelta a las raíces que se postula desde el mismo material, a las esencias.
Trascender desde las primeras pretensiones, con dominio de nuevas facultades, mayor también la ambición, – eso que llamamos lo nuevo...
Aunque el rumbo, en realidad, se traza de forma muy distinta.
– Libertad.

Lo nuevo no es más ir dejando atrás capas...

… Permeables al carácter corrosivo, quizá, de la nueva sustancia. Hay sombras de estas que penetran la luz de otros cuadros, antes.



Soledades.

Sí, soledad….
Cada uno de nosotros en su casilla estoy pensando en un tablero de ajedrez … Cuando veo a mis modelos dispuestos en sus espacios cuadrados…, me impresiona lo que se parece esto a la vida real. Todos tan cerca unos de otros y, sin embargo… rodeados de espacio vacío...

La comunicación... El otro.
A menudo, – enfrentamiento...

Es el tablero mismo que lleva a los enfrentamientos. A situaciones... de atasco, también; aparentes imposibles que al cabo se resuelven solo por obra del tiempo, o a través de gran violencia…


Asunto también de arbitrariedades. Determinaciones por intuición. Pero en la mayoría de casos, bajo la fácil calificación de capricho, sometimiento a impulsos que no contemplan al otro en esencia, si no como representación para un conflicto de afectos propio. – Trampas de espejos.
El desafío: perderse entre las posibilidades que sí que abren las imágenes refractadas de uno y los demás, de cierta manera, en un mismo "plano"...
En tu trabajo la cuestión de plantea por más de un medio...
El primer pulso...



Me lo pregunto siempre… El caso es que es tan simultáneo que resulta difícil contestar… Trabajo simultáneamente en mi estudio y en mi poetry table…, digamos, con las mismas semillas. Por un lado escribo los poemas y por otro hago las fotos…. Pero siempre con un mismo tema en mente.
Es posible que todo empiece en determinados momentos de quietud, cuando de repente visualizo una escena, un color…, pero, es difícil saber… porque a veces me viene una palabra… y de ella surge todo…



Integración sobre, a partir, acaso, de la página en blanco... o – más: creación de un espacio por medio de recursos varios... La apelación al pasado compromete, por ejemplo, reescritura...


No escribo en una página en blanco, sino sobre una mesa llena de piezas coloreadas con palabras pegadas…
El blanco..., el blanco hace daño. Demasiado se ha dicho sobre el blanco… De niña, sí, escribía y pintaba sobre blanco… El blanco me miraba… Pero ya no, ahora soy yo quien lo mira. Lo observo como color, incluso.
En mis estudio pinto las paredes de blanco y me hace pensar en dolor. No es el blanco de la nieve. Es el blanco de la sal…, de la sal que quema en una herida.


Un proceso a partir de la sola posibilidad de representar, sin definiciones. Evadiendo la trampa: resulta más fácil describir a partir de lo que – no es, lo que, por otra parte, encaja también con relativa facilidad en apartamiento.
En las protagonistas, el supuesto afán de apariencias simples, incuso necias,  que ampara, no obstante, una cuota de sabiduría: no niega, afirma la necesidad de resolver los problemas del prisma, primero por dentro. – Por ello, precisamente – luce como obra: comunica, – cuestiona.

Todo es proceso, todo es camino… Procuro que mi paso sea constante, lento, pero sin pausa. Y que al final haya merecido la pena.

Una curiosidad, ese recorrido veloz por... las fases...

Te refieres a los vídeos, los time-lapse videos que hago de las sesiones fotográficas…
Casi que no tengo mas remedio. Ando a medio camino entre fotografía, pintura, performance art… Y en estas grabaciones se puede apreciar el proceso… Como es que llego a la foto final.
Sigo tras mi punto de equilibrio, todavía, en este medio... Cada semana intento mejorar...

Imagino notas sobre ello, pero caigo en cuenta: nos vemos en realidad con testimonios que se suman y tienen desde el principio, rol determinante. La parte de la catarsis más transparente, pero acaso, por el equívoco inevitable a que arrastran cuando se acercan a la explicación, las palabras, – espejos para  cuidarse especialmente de ellos. Claves como hoyos, de la catarsis...

La escritura es catarsis, seguro… Escribir siempre me llena de paz, escribo sobre sentimientos dolorosos, memorias dolorosas… Y cuando termino… es como si ya no me doliera…


Me atrevo, a partir de ese sutil "como si"...: Se deja de padecer el dolor que, sin embargo, persiste. Se acepta aún detrás de la sensación definible, y se convierte, acaso, elemento...,  signo de vida.

Siento una fuerte atracción por lo oriental… Me parece, entiendo más de esto que de lo occidental, y no sé muy bien por qué...

Están, por ejemplo, los ciclos...

En cada niña hay una mujer, una madre. En cada mujer hay una niña, una madre. En cada madre, hay una mujer, una niña. Veo la relación en términos de viaje, no de antagonismo.
Pero ahora que vengo estudiando el tema del ajedrez, todo cambia. Con este no hay más que un campo de batalla. Tanta violencia contenida..., que da miedo.

Se teme lo que no se controla y no es posible predecir. La palabra como arma contra el terror, pero a menudo, placebo para el miedo elemental... Nuevamente, vamos sobre aceptación... Darse.

Y cuando las modelos se juntan en el tablero de mi estudio… es siempre impredecible… Alianzas, antipatías. De todo.


Yo, digamos, solo saco las fotos...
Todo tiene una historia…

Tú también. – Rige el rumbo de la muestra.
Propuesta de destino, aun sin garantizar metas definidas... Sí, – Ítacas.
Luces de tiempos diversos: voluntades que, como dices, no controlas del todo...

Mis fotos-poema-viñetas han estado siempre conmigo…. Eran mi mundo privado, a donde yo iba de pequeña, buscando un poco de silencio, de pausa…


Entraña, por composición, con las capas que dices (¿atrás?), – una melodía.
Labor continuada: referencias, un tejido. A partir de esa, tu infancia, a través de la biografía toda...
Quizá quepa un simil... para cada etapa.
Digamos, se aprecia, un ritmo diferente. Toda una atmósfera...

Schubert... Sonata veinte. De, novecientos cincuenta y nueve, in a dos andantino...


…últimamente, esa melodía refleja el movimiento de mis modelos…, que se mueven... como ausentes…. 

Contigo presente.
Tatiana, más claramente que antes, musa... – involuntaria...

La vida es rara... No sé muy bien si debo sorprenderme de encontrarme enfrente de la cámara, o quizá de no haberlo hecho desde el principio…. A veces pienso que debía haber ido directa al mundo del teatro…. Me interesa mucho más que... el de la vida cotidiana.


¿Pero qué son las musas, Juan Pablo? ¿Y qué es teatro? ¿Y la realidad?
Me encuentro de repente en medio de mi estudio y presiono el botón de la cámara. Creo que los que observan mis fotos alcanzan a ver eso: mi desconcierto. Eso espero. Es  auténtico...

***

Al cabo del recorrido, – proyecciones, – como un sueño pesado bajo el romper lejano de las olas... Han de ser esas capas...
Cerca, a través, la voz de Tatiana. Su sonrisa y voces suaves en torno, desde el Louvre, su exposición...
Quizá, amiga mía, más que desconcierto; está la oscuridad que cristaliza en grito ausencias, que insinúa también  otros pozos... Más, más...
Amelia (Barea) me oye y admira también tu trabajo. Me dice qué bella mujer, y qué fuerte todo esto. Sí, como sueños, esa niebla densa, los fantasmas que contiene, más presencias de las que pueden apreciarse de buenas, a simple vista...

... Me sorprende, sobre todo, la clase de silencio con que es capaz de envolver(te). De qué forma se lleva consigo los ecos, los posibles rumores, desde una suerte de pasaje secreto: la salida invisible para cada uno de los espacios cerrados donde realiza sus montajes. Hablo de su propia mirada.
Claro, es como un sueño, pero un sueño suyo en que nosotros de pronto nos aparecemos sin que nadie nos vea, como si nos acomodásemos en su propia consciencia. Tiene algo de siniestro...

Con el tiempo, el espacio, abierto todo, sí, pupilas atrás; en concreto, desde la propia lente...
Y ofrecer – el interior. Bárbaro...

Así entiendo mejor que pregunte tan directamente qué es la vida, qué es el teatro –y la ficción, dirías tú, estoy segura –... y entiendo también que te interpele: ¿qué es una musa? ¡Si se da como consciencia abierta, si su valor escapa a la apariencia, a las propiedades de un rostro!
Siempre estuvo al frente, creo. Eso veo de todas estas imágenes que me muestras...

– Ser, aquí, la niebla. Para el juego de luces... del gris al arcoiris... y amortiguar las voces que sobran...


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