miércoles, 16 de marzo de 2016

Rumbos fértiles: Sobre la propuesta de Alison Scarpulla

El bosque – fertilidad, y complejidad.
Magia, también – de fuertes perfumes.
Algunos lugares comunes:
– El hombre lo desafía y atraviesa, lo conquista aprovechando claros, abriendo los propios, destruyendo – para construir (!).
– La mujer, por su parte, viva o no en él, lo comprende, aún si apenas es consciente de ello. Comparte, en cierta forma, un espíritu común...
– Amazonas.
– Hechiceras – brujas.
Alison Scarpulla refiere mucho más...



Podemos abordar la luz, esta vez no solamente como tema. Podemos contemplar la imagen toda, desde la sustancia misma que al caso nos envuelve, dejándonos – a ella.
Alison realiza la invitación a través del tono, de una calidez vaporosa – Propone siempre camino – seguir una fuente con la garantía de ver conservada la perspectiva: abierta una región entera en que dicha luz no se va con el día, sino que lo hace, de hora inmortal.




Sabemos – es una ilusión.
Sostener el día. Sostener la luz. Pero tentarnos a tomarla nosotros es otro asunto.




También  la cuestión:
 incidir en el lugar común (a través, quizá también, de tonos comunes a esa pretensión melancólica)
–  nutrir de veras una imagen más universal, con los matices propios de una visión fácilmente diferenciable.
Como Guy Aroch  culto psicalíptico – en la fotografía llamada de moda, como Alesia Gudkova – penetración dolorosa e iluminadora – en el paisaje urbano intimista,
– Allison  en el romance de una época – su propio fuego (!).






Rock. No solo por cuestión de atmósfera – época.
Evocación  sueño apresurado, a menudo químicamente precipitado de descubrimiento a través de los medios... Y era también revolución de veras por derechos y la elevación de una voz con auténticas pretensiones – de volar...a la par de las que no dejaron el menor eco entre jardines marchitos, lejos del aroma de cócteles para venas, y causas de moda..., al cabo, biodegradadas (?).






En todo caso, apartarse del hierro y el compás de las botas, lejos de la disposición geométrica de bosques de leyenda civilizante  más bien a carreras entre campos floreados
trillando palabras – Amor – Libertad.
El trabajo de Alison, felizmente, encarna a su modo, digamos, el Rock que perdura. Espíritu consistente... – a veces pesado. Siempre, de aroma intenso, que se eleva.






Canciones, decía...
Fácil enlazar nombres: de Joni a Joan, y Zeppelin y Sabbath, etcéteras...
Aún lejos de los bosques...
Tentar el juego, un tanto...




Tienden sus dedos los arbustos
encendidos – del sendero de espinas.
Flamean entre ellos jirones
de prendas pretercoloridas,
hasta que la nueva niebla, vieja
amante – vampira, los deja locos
exhaustos, apenas asentir.




                               El viento – tributando amargo son
                               de víctimas, pretende, como aliento joven
                               a través de insinuaciones (señas en la tierra,
                               en las nubes), libertar...




                                                                        (Era este un jardín de niñas;
                                                                        – soñaron demasiado tiempo
                                                                       despiertas
                                                                       – soñar.)




Bienvenido, así, este nuevo fuego – su magia.
(A salvo del engaño de falsas inocencias,
tardía adolescencia; piedad a pajarillos por sobre piernas rotas,
más allá de sueños con viajes más allá – a ninguna parte.
Sin víctimas
 Fuerza:
Seducción, sí. Pero – Lugar y camino.)



Adentro, es verdad
– tierra nueva...
El fuego es la cuestión.
Han de germinar senderos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario