domingo, 17 de enero de 2016

Multidimensional – y abierto: Sobre el videoclip de Cold stares, de Nosaj Thing y Chance the Rapper

Lo que ves
– lo que supones, debería estar ahí
– el plan, la estructura, que es también, quizá, ficción  lo que debería ser
– lo que se juzga inapropiado: no debería estar ahí; y
– lo que es.
Todo, en el trabajo para Cold staresLa apuesta, bajo la dirección de Daito Manabe, y a cargo de un numeroso equipo, ha sido enorme:




Comprometer todos los procesos, los elementos  en un juego rico de sentido, desde la introducción de simplones versos:

Cold stares in then night, tears roll down
Another sad clown sittin' in the room
Eyes rain tears but do you really love me

El resultado va más allá del aprovechamiento de recursos. Se trata en realidad de establecer visualmente un punto de partida apropiado para encontrar las raíces comunes a un mismo enrarecimiento – un extrañamiento universal – al abandono.
Entonces la realidad toda se trastoca, no nada más – el interior:
De modo que entre los 2 minutos y 55 segundos  parte de la ilusión descubierta – valga decir – en esta arbitraria visualización – capa por capa,
con aguda sutileza.




Extraviarse es más común a la sensibilidad masculina. Ensimismarse va más al par femenino
– Al caso, entre la danza, la coreografía completa, los efectos visuales  surcamos una línea invisible de una a otra de aquellas posibilidades (!).
El ballet compromete – insisto – distintas perspectivas literal y figurativamente, pero va más allá al establecer desde el pretendido juego esquemático, una consciencia común, manifiesta precisamente en el salto que, digamos, no se ve – en la pantalla:

Doctor says we believe its a problem
Possessed by a demon, they won't live it inside him
They gon' leave him on Sunday
In a one man confessional eith a high fever
Drive heavin and hollerin'




Hogar. Cuerpo. Conciencia... Planes... Y – lo que está detrás.
Completamos el juego – por sagaz apelación a primordiales expectativas, y pretensiones previsibles por cultura.
En el aturdimiento ante la sorpresa – el esmero, también, por hallar la razón de la secuencia – y entonces, ante la dificultad  las formas cobran pleno sentido:
Geometría – control;
reducción del número de elementos – más control...
Pero la realidad – ¡nos excede!
Todo esfuerzo por explicar el padecer, si corresponde a un auténtico arrojo, resulta en una prueba más, a menudo patética, de la inexplicabilidad de la propia pena.

Bed, bed I rest in
Not my own
These cover make me itch
Hurt my head
Not my own
These covers make me sick

(Y sí, casi todo – no obstante la ya mencionada simpleza de las líneas desde las que, digamos, irradia el espíritu.)


Resulta especialmente interesante que el mismo videoclip relativice además, y bien a las claras, la supuesta soledad en que la condición de dolientes habría de encerrarnos.
La lucha por deshacernos de una y otra capa creada para protegernos, por dejar de lado cada una de nuestraslas estructuras, obedece a un instinto – más allá de todo romanticismo.


La verdadera cuestión – en el silencio, y en lo oscuro,
pese a los planes y diagramas – luminosos (!)
– En el mismo sentido de lo no literal – el rol que nos toca. Para cuya revelación la perplejidad es – factor fundamental...

Gran posibilidad de diálogo.
No sobra decir que esto sí que es llevar las cosas a un nuevo nivel...

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