viernes, 25 de diciembre de 2015

Posesiones – facultades – drama: En diálogo con Lëya Smith

A través de las ventanas, explorando,
como – tras el rastro de un perfume o
de varios.
No es muy común dar con muestras de balance así
– algo de fresca consistencia – fiera. Y también algo de
llaga abierta: Fragilidad blandida como
as de luces – palidez – de hoja opaca dispuesta al rito – sacrificio de un animal. Y las risas (!).
Cómo no iba a llamarme la atención, Lëya...
– llamado de los bosques y el rojo encendido de la melena
– de modo que te escribí. Y, desconfiada, igual te reíste...


Lo cierto es que andaba yo buscando. Se trataba de otra perspectiva: identidad, personae, imagen, comunicación, digamos, desde la piel..., antes de la edición y acabado del fotógrafo, pintor o director.
Y, ya lo dije: también, la sombra de Lilith, de pronto, ahí...
                                                                                                                      +
                                                                                                                      una historia personal. Obviamente...  de ahí la consistencia  la tersura y – el músculo...

Te pregunté: de tu lado, ¿cómo llegaste a establecerte?

Comencé a trabajar como modelo por pura suerte, hace tres años, en 2012...
Sucedió que fui víctima de un duro asalto. El trauma me hizo perder mucho peso, y esto, por supuesto, derivó en otros problemas de salud, grandes. Sentía que... no podía poseer mi propio cuerpo, que no lo controlaba.
Después de un tiempo, fui incapaz de reconocerme a mi misma. Pasé tres meses en ese estado. Al cabo, decidí encontrar una solución: Enfrentar mi imagen, mi cuerpo; se me ocurrió: A través de la fotografía. Me puse en contacto con un artista cuyo trabajo me encantaba, Manu B., y le conté toda mi historia.
Este encuentro me llevó a mi primera sesión. Fue un asunto personal, para propósitos terapéuticos...


Finalmente la sesión... fue como un exorcismo, una emancipación, un primer vuelo. Las fotos hablaban mucho y fuerte sin otro tipo de discursos. Hablaban de todo lo que necesitaba decir cuando yo misma no podía articular palabras. Durante estas primeras horas, recobré el control, ya no era esclava de un cuerpo roto; era mi carne controlada por mi mente; no más dolor, o llanto. Se había convertido en un medio.


Hubo un fin, ya entonces. Se establece en términos sencillos, la diferencia entre
– contar con una propuesta y ofrecerla y
mero – producir...

(Por otro lado – me digo
– Lëya – conduciendo su cuerpo. Creando una situación; al caso, lo contrario – de víctima...)

Tomé la decisión de publicar estas fotos, pese a que al principio quería conservarlas solo para mí. Y a partir de entonces fue que realmente todo comenzó... Otros fotógrafos me contactaron para sesiones. Como la experiencia había sido tan positiva y útil, decidí continuar en este camino.
Hoy, esta actividad se ha convertido no solo en una auténtica pasión es mi trabajo profesional y, sobre todo, un real estilo de vida.


Hay, por decirlo de algún modo, grados de seriedad.
Lëya – gran sentido del humor. Que requiere, por supuesto, bastante seriedad. Un compromiso que la expone, o mejor dicho, traduce, como a otras modelos algo semejantes, a otros niveles de su personaje.

De viaje en viaje, el final del diálogo quedaba suspendido, de pronto, en una suerte de oportunidad mayor para observarla a través de sus palabras – en redes sociales.
No anda ella en silencio, precisamente... Críticas. Comentarios de lo más serios a diversos acontecimientos. Anuncios de su trabajo. Saludos. Quejas por los idiotas esos del veto...
Contactos para presentarse aquí, allá, al cabo de un par de meses, otras fotografías... 
Te imaginaba eligiendo. Me preguntaba al respecto...

Tengo dos formas diferentes de escoger los proyectos. La primera: el fotógrafo me contacta, me describe su idea, nos encontramos y nos ponemos de acuerdo sobre detalles. Si me gusta el proyecto, la persona, y estamos de acuerdo en los términos, pues acepto la proposición. La segunda es que me guste el trabajo de alguien; podría ser el caso que doy con un nuevo artista. Es muy importante para mi el disfrutar de la forma en que juega con lo estético.: su visión. Entonces me comunico con el fotógrafo. Siempre le temo al rechazo; eso me exige algo de coraje. Envío mi Portafolio, esperando que el artista tenga también un gusto por mí; y si es así, hablamos de lo que podemos hacer juntos. Lo más importante es que se dé ese sentimiento mutuo. Además, no puedo trabajar con alguien que personalmente no me agrada: las sesiones fotográficas son frías, aburridas, nada placenteras, lo que al cabo se refleja en las fotografías. Para ser directa: prefiero trabajar con un artista que se me haga real.
Buena parte de las llamadas fotografías comerciales, carecen, en mi opinión de un mínimo enfoque artístico... Esa clase de proyecto, desde luego, no me interesa.



Si hablamos de lo comercial – hablamos también de público, de apreciación – y consumo.
Hoy parece haber público para todo. Es cierto que, de todos modos, se sostiene la distinción entre  contemplación y reflexión– consumo y... decoración, por ejemplo...
¿De qué forma intervienes en la misma sesión y luego en la edición del material para que este – sea de tu gusto?

Durante la sesión, claro, me adapto al deseo del fotógrafo. El es el que indica el camino para posar. O, lo opuesto: me deja total libertad, cual es el caso a menudo. Como una regla de oro, así entiendo rápidamente lo que se espera de mí, porque, pues en la mayoría de casos ya conozco bien el trabajo del artista; he explorado su universo antes de la sesión. Entonces actúo y me pongo en la piel de diferentes personajes que corresponden a las expectativas de el ojo que me observa. Trato de descifrar cómo es que el otro me percibe a través de la cámara y esa la clave para que opere la magia: con una mezcla de mi propia personalidad y la creatividad y habilidad de la persona para la cual poso.



Una vez que las fotografías han sido tomadas, rara vez participo más.
Puedo vetar la fotografía que realmente me desagrade. Pero casi nunca ejerzo esta potestad porque sé que observo en desventaja: es mi subjetividad la que habla, que otros pueden percibir de manera diferente la misma imagen, y que el interés artístico por una fotografía no reside necesariamente en la estética de la modelo.
En la mayoría de casos es en realidad el fotógrafo quien escoge las imágenes con que se quedará. Las edita con su propio Know-How, e intenciones, y me envía los resultados que entonces tengo la sorpresa y el placer de descubrir.
Rara vez me decepciono.



Me parece ver una línea
que definiría tus predilecciones,
sobre la que se daría la coincidencia con el artista que te retrata, además. TensiónDrama. Determina intensidad.
Hace un momento, decíamos – seriedad. También abordamos la violencia que derivó de algún modo – en tu trabajo. Pero el control para las interpretaciones  a las capturas, viene en cierta forma de más atrás, me parece... Aprendizaje. Carácter...

Cuando estaba en la secundaria, llevé lecciones de actuación. Siempre ha sido y será una de mis mayores pasiones. Esto y pintar.
Nunca me he sentido más en calma que cuando estoy en el escenario. De echo siempre he vivido al máximo mis emociones... sin ser capaz de dominarlas del todo. Recientemente me diagnosticaron Trastorno de Personalidad Límite. Obviamente tiene muchos lados malos, pero también algunos buenos. La gente que sufre este trastorno es, digamos, hipersensible a ciertos estímulos. Cualquier emoción, como multiplicado por diez... Cuando estoy feliz estoy por encima de mi cabeza, cuando estoy en duda: la mente sinfín sobrecargada. Cuando estoy triste, un pedazo de mi alma rota; y cuando sufro, con tal dolor que haría cualquier cosa para que este se detenga...


(... Cuánto de esto dicho, tan fácilmente reflejado  me digo. Tal amenaza  El propio músculo, la tensión o placidez, ambas de adolescencia, cada cual según el caso [por enfoque, visión]..., pero,
permanentemente, sí riesgo, riesgo...
A lo mejor por esto mismo  ciertos instantes vibran, independientemente de la calidad de la fotografía  La propia Lëya...
No, eso no es tan común...
Por otro lado escepticismo: El gran juego "femenino"  ahí
– El caso es que aquí – cuestiona.)

... En mi rutina diaria, no es tan agradable, pero en el escenario o al frente de la cámara, es un gran beneficio. Gracias a mi trabajo en el teatro he aprendido como canalizar mis emociones: dejarlas ir al tiempo que, digamos, son necesitadas...

Oportunidad...

... Vivo con ellas, las vivo a tal intensidad y seriedad que a menudo ha de ser muy evidente... 
Desde que entendí que podía transmitir todo eso hacia el público, en el teatro..., durante un show de estriptis Neo-Burlesque, o a través de la fotografía, trabajo en ello, pues me parece que lo fundamental de cualquier arte es lograr una profunda transmisión de emociones.


Hace un tiempo, conversaba con Roberto Zeballos, a partir de ciertas lecturas (contrastes de enfoque propios acerca de autoras y autores que admiramos...; asunto en realidad de terribles generalizaciones, a lo mejor por el exceso de café...)
Un hombre es una criatura capaz de destruir lo cercano, íntimo y cálido, lo concreto y sencillo por una idea, un sueño, una posibilidad de – trascender su tiempo, su momento y su espacio; es capaz de matar, claro que sí...
– Una mujer es capaz de cortar sus propias alas y destruir su propio futuro y posibilidades por la plenitud del momento perfecto en que se hace inmortal, sí, por la entrega plena de calidez – hasta hacerlo arder todo; y por ello es capaz también de cortar alas ajenas... (dicen – castrar)...
En ambos casos, la pretensión de ser y prevalecer. Pese a cierta sabiduría, también, posible en los arrebatos de auténtico dar... En todo caso, el riesgo  destruirlo todo...
En fin, me decía, recordando otra vez  bosque y melena roja... Pero, ¿cuáles son tus fotografías preferidas?

Es muy difícil para mi escoger...
Cada artista con el que trabajo posee un universo diferente y es esta misma diversidad la que me gusta. Amo actuar e integrar sus mundos. Cada sesión tiene algo que ofrecer y la relación que tengo con la persona que hace las capturas, obviamente afectará en buena medida la apreciación que tenga del resultado final. Por más que me gusten las fotos de sesiones improvisadas, en que la mayor parte de la creación se basa en el mismo modo en que la sesión se desarrolla, en una emoción compartida, en instinto, sin intenciones predeterminadas; como en esas otras realizaciones en que un equipo completo está ahí para obtener un resultado a partir de elementos perfectamente planificados: tema, escenario, maquillaje, peinado; un estilo...; me gusta trabajar lo-más-posible, sea en un estudio o exteriores, con fotógrafos principiantes o experimentados...

Entiendo: variedad...



Si das una mirada al sitio Web de cada artista con que he trabajado, verás que comparar sus creaciones podría resultar vano, ¡tan variadas son! Por lo tanto, sí, escoger mi mejor imagen me es a mí casi imposible...
Ahora bien, dicho esto; a partir de algo puramente afectivo, una de mis fotos más significativas es una tomada en mi primera sesión fotográfica. Estaba a penas comenzando a desvestirme en todos los sentidos del término... La encuentro no solamente hermosa, sino también bastante conmovedora.

(El drama..., Lëya...)

... Desafortunadamente, nunca fue seleccionada por el fotógrafo y no fue publicada. Permanece como... mi pequeño secreto...

En fin...


(Traducción al Español, por Marión Tejada
y Juan Pablo Torres.)


lunes, 21 de diciembre de 2015

Luz de la propia mirada: Diálogo con Morgaine La Fay

Reconocer los puntos de partida personales.
Tentar primeras capturas. Intervenir el material.
Definir la visión.
                                 Buscar material apropiado / reconocerlo.
                                 Operar / dar forma a la propuesta.
                                                                                                      Ofrecer la obra al diálogo.
En todo momento – cuestionar – proponer – cuestionar nuevamente...
Se define así – una mirada.
De esto va; compartimos comentarios, Morgaine – apunto...


... La ilustración puede tener numerosas funciones; pienso en la relación con los textos escritos mayormente para niños. Y, de hecho, puede resultar difícil, especialmente en el campo de la literatura infantil, en que algunas veces, puede correr al límite último del buen gusto.
El papel de la ilustración no es sólo para "servir" iluminando el texto, como una especie de atajo para el entendimiento; puede ser su contraparte ideal: el pendiente brillante de la oreja... con una función estética diferente, lo mismo que en cuanto a su valor (por función educativa y formativa, digamos, por ejemplo, en el caso de los libros de niños).

En tanto portadores de mensajes específicos como – por otra parte, más importante aún – llaves para la interpretación de otros muchos mensajes (sin importar su clase)  tenemos a la articulación de dígitos y al juego de trazos / formas / pigmentos como – equivalentes.




De la lucha con / contra las convenciones de cada idioma, por reacción a sus restricciones, como con todo problema – nuevas posibilidades. Del otro lado, tenemos a menudo la búsqueda de determinadas figuras, modelos – referencias de otra índole (tan iguales en universalidad o más todavía que en Las Letras).
En todo caso, cada verdadero autor posee en su medio de expresión – un lenguaje propio.
– Pueden interactuar, también...

Para mí, la Reina, digamos, de la ilustración es la de Poesía... Vemos lo puro, o lo minimalista, a veces...; lo abstracto, en solitario...
No he hecho lo mío pensando en ilustración para ella, pero no lo descarto.



Y tenemos los motivos... De paisajes;
también, a veces, a partir de mucho menos que amplias vistas (acercamientos engañosos),
pero siempre, a través de – objetos – elementos – formas: una misma visión,
y el equivalente a un "tono narrativo" permanente; más, quizá: una misma historia inconsciente... (– tiento.)


Descubrir la belleza oculta en detalles a menudo invisibles mayormente, trabajo con vistas macro, fotografía de primeros planos, en close-up –... La ofrezco al espectador para ser interpretada. Sin un contexto de su origen, se le podría atribuir valor estético / artístico al objeto representado en mi fotografía... Lo que trae a colación la pregunta del contexto mencionado, o mejor aún, ¿qué contexto?



Si te digo que muchas de mis fotos vienen de lugares como tachos de basura, contenedores, paredes arruinadas, superficies decadentes, etcétera, ¿es significativo para ti?
La sola mención de ello podría ser interesante, pero es más significativo el contexto en el cual pongo mi trabajo... o como siempre espero  donde el receptor de mi mensaje lo ponga.

Dices contexto – y hay que pensar en las referencias propias del nuevo intérprete. Costumbre, tradición, cultura...
¿Una posibilidad intertextual...?

Esa cuestión...

(Morgaine sonríe.)

... Ese es el Leitmotiv de mi “búsqueda”, y lo que entiendo por el propósito del Arte en general. La intertextualidad es una constante... conmigo. Me encanta soltar una indirecta en su mayoría vinculante de este tipo a temas culturales, literatura clásica (mi especialidad fue en Lingüística y Literatura) o Música o Bellas Artes... Ocasionalmente, referencias a problemas sociales, políticos, de actualidad. Se trata de un diálogo constante entre generaciones pasadas de artistas y receptores de sus obras, con “cánones” superados o las "siempre respetadas y eternas leyes del Arte".
¿Amamos esto o aquello, lo odiamos, lo necesitamos...? ¿Lo conseguimos? ¿Qué? ¿Por qué? Estas son las preguntas. Buena parte de la cultura en sí se surge de ellas.




Decimos de información – conocimiento – experiencia... Y trabajas con lo que pasa desapercibido sino a través de tu ojo, al menos a tu manera..., para transmitirlo – ofrecerlo – a otro contexto, que surge de los mismos ya mencionados componentes.... Descartas por completo el documental...

Tengo gran respeto por los documentales de calidad. Pienso ahora mismo en los de fotógrafos Magnum. La mayoría de ellos representan lo mejor de lo que hay. Dicho eso, pues el género también puede resultar muy superficial..., empobrecido en “manos equívocadas”.
De ninguna manera soy una fotográfa documental; en ello... soy realmente mala...

(Nueva sonrisa.)

Mi propio campo es la fotografía abstracta. Aquí deseo crecer y mejorar.



Ante las imágenes, saltos  en ocasiones sin salir de un mismo recuadro, de clara geometría a la más provocadora fugacidad de los límites...
                                                                                                      Vibraciones y 
                                                                                                      Tonos – variedad,
pero en la marcha de imagen a imagen, digamos, la misma clave.
El bosque y los muros, los depósitos – si bien con una historia joven, todo el tiempo.
La impresión que pretende a través de las imágenes no guarda relación directa con la antigüedad de las raíces que – deja ver. Sí, por lo general, con su longitud – En efecto, resulta sencillo hacer conexiones lejos de las muestras. Como interpretaciones de sueños, por ejemplo...



¿De que fuentes se alimenta tu arte?

Aludí a ello antes, en cierta forma: Encuentro inspiración en trabajos clásicos: poemas, novelas, pintura, grabados o parte del entorno católico en que vivo.
El mundo creado y su belleza se me imponen. Recuerdo constantemente mi "deber" de descubrirlo una y otra vez, y mostrarlo.




(Tomo nota, pero pienso en cuestión de ser,
y veo los bosques, los de sus propias fotos  en ellos, andando, también a Lilith.
Integridades  asunto de eso, también...)

Hay muchos, muchos artistas que me influyen fuertemente. Permítaseme mencionar al menos a Vladimir Boudník, conocido por su obra gráfica estructural, que consolidó con el ejemplo de las formas que se encuentran en las paredes –es esta una gran inspiración para mí –. Me encanta su obra; confieso abiertamente mi gran admiración por ella... Este artista checo tuvo una vida muy problemática...; su arte se está haciendo reconocido recientemente.



Las nuevas tecnologías facilitan la comunicación, el logro, la rápida definición de modos – personales... ¿De qué manera los recursos digitales influyen en el desarrollo de tu trabajo "artesanal"?

Mi artesanía es limitada. No tuve la oportunidad, paciencia y quizá sobre todo el talento para estudiar y aprender Pintura u otra arte plástica similar, así que "compensé" con mi Fotografía. Yo quiero que mis fotos se vean como muestras de Bellas Artes y la edición digital hace que sea fácil. Ante algunas de mis fotos impresas sobre lienzo, un no entendido difícilmente podría notar las diferencias...
Pero todos mis proyectos se basan en la fotografía digital; no encontrarás una sola representación hecha íntegramente en computadora entre ellos. La base es a menudo una sola fotografía; luego digamos que pongo las cosas en movimiento con la edición (suave o fuertemente, depende). Es mi modo de crear como un pintor, grabador de aguafuerte, grabador a buril, impresor, etcétera.


Posibilidades – para el intercambio.
Pienso en tus estudios; surge la pregunta por la naturaleza del diálogo que propones a través de la fotografía...

Hay una cierta declaración en toda acción / no-acción humana. El Arte, por otro lado, es una de los mejores medios para expresarse uno mismo, provocando a la vez, a un socio para ello (el receptor, "espectador"), sí, provocando su respuesta, su participación. Una simple pregunta: ¿por qué? o ¿cómo?, puede resultar estupenda.

Esa expresión que señalas ¿no surge en realidad, y precisamente, del juego entre dos voces comprometidas
 del dominio de la propia y la orientación inteligente de la del otro a partir de códigos y/o referencias comunes?

Los destinatarios pueden aceptar la obra como un todo, o nada en absoluto; pueden cuestionar mis métodos, pueden relacionarse a sí mismos con mis temas o a quien suponen soy yo con ellos mismos; pueden pretender simplemente interpretarme. O –por el contrario del compromiso intelectual – pueden simplemente disfrutar sensualmente de la vista, la armonía, la calidad estética agradable, la satisfacción, la tranquilidad y así sucesivamente.

El disfrute directo a través de los sentidos, sin que medie para / por él, la imaginación, ampliamente entendida, la inteligencia, comparado con el gusto que sí compromete dichas capacidades... me lleva a pensar en la gran diferencia entre pornografía y erotismo, por ejemplo... Sexualidad y sensualidad.

Las intenciones originales del autor pueden ser varias, pero una vez que se realiza el trabajo como que se escapa de su comprensión y la obra vive ya su propia vida, destinada a ser escudriñada..., condenada al olvido o a ser alabada.


¿Qué te cuestionas de tu propio trabajo?

Constantemente dudo de mí misma (¿he sido clara?; ¿no me repito a mí misma?; ¿es esto lo suficientemente original?; ¿me inclino al kitsch, a lo cursi?). Y me pregunto si el público me entiende. La competencia en fotografía nunca ha sido tan amplia; hoy hay fotógrafos (o ¡simples propietarios de cámaras!), literalmente, en todas partes. ¿Qué puede hacer uno para sobresalir...? 


Podría uno no preguntarse sino sobre la duda que desea comunicar..., o sobre el grado de claridad de su mensaje – en cuánto ha de trabajar su estilo para que la obra "encarne" su propuesta personal...

Trato de ser creativa e innovadora, pero no me molesta mucho que la fotografía sea más practicada como un hobby o arte-terapia... A mí me ha ayudado mucho a conocerme, y me ha dado un propósito y algo en qué confiar... Más allá: si mi trabajo le da un poco de alegría a un observador y le mueve de alguna manera (emocional, intelectualmente), es un gran placer para mí.

(Afuera, ni lejos ni cerca, brillan para ella extrañas joyas  cuando va a por ellas.
Volver a sus visiones acabadas, ligero  volver a empezar...)



(Traducción, por Marión Tejada y Juan Pablo Torres.)


domingo, 13 de diciembre de 2015

Deseo y encierro – y los no y los sí: Sobre el videoclip del remix de Red Lips, por Skrillex, con GTA y Sam Bruno

La Alicia de Carroll. Principalmente. Pero también, reflejos de una estética afín a la de las adaptaciones fílmicas de La historia sin fin y La celda.
De modo que desde el principio  más que guiños, evidencias de un diálogo medido para no escapar al marco referencial directo del joven Sonny Moore, pero solo como punto de partida. El resultado final, bajo dirección de Grant Singer, felizmente, va más allá – Representación de un sueño potente. Violento. De enfoque engañoso.
Sencillo, salvo en lo técnico, en que – son muchos los detalles...
Veamos:




Partimos de un no insistente (!) en voz femenina, fin de discusión posible, inicio de pelea
 si no hay concesión: ¿quién pide y qué es lo qué?
Ella se alza – de otro sueño ¡al paraje!
Nuestro enfoque, andar  sostenidos por sus ojos  Sus labios. De tal poder..., por tanto: ¿quién sueña – este encierro de falsos horizontes?




Sueltos los pocos versos de una vez, como desmañada advertencia – recordada tardíamente.
Luego, su repetición y con ella – sombras. Como demonios (que no son más que hombres, o sueños de ellos deseo), a sus espaldas. La forma – grupo: horda – lo simple: instinto y furia; e importan, por número, además – abusoEl colmo patético del deseo  la pesadilla, remontadas las ansias del deseo... inocente (?)...
Y ¿dónde nos encontramos?




En el videoclip, la persecución torna pronto en franco enfrentamiento, uno en que cierta dureza tiñe de opacidad el as de labios rojos – mientras las sombras de ellos danzan, lucen su fiereza.
La dama dorada rechaza los ataques, busca la salida...
Andamos lejos de la calamidad, todavía – al parecer.

(Andrei Makine insinúa en El testamento francés, a través de su yo de novela, que encontró su vocación también a partir de soñar mujeres. John Berger completa mejor la idea: Los hombres soñamos con mujeres, las mujeres sueñan con hombres que las soñamos.)




La dama cambia.
Recordamos, entonces, a otra voz, esta  masculina:

No, no, don't let her smile fool
Don't let her eyes confuse
Red lips always lie
Cause her red lips have a filthy prize
That's murder in her paradise

Y no hay más versos... De hecho, no hay más...
De ahí, en buena medida, la facilidad para tejer con ritmos y coreografía  la constante: tensión...
Singer, entonces, surte violencia en respuesta a la tentativa de profundización de ella. Un no dirigido a desmentir su inocencia. Inculpación o – mero acoso (!).




Como con Alicia, somos partícipes del asombro de la ahora oscura protagonista. Nos guía, pero por cada decisión, a perdernos más.
Curiosidad, lejos de la contemplación – anzuelo para el equívoco.

Al cabo, ella  se descubre
– a sí misma
– víctima. Prisionera.




Nuevamente danza
 violencia. Exacerbado el aspecto de ritual, también como lucha, incluye por tradición a todos ellos (ahí tenemos al pequeño – nacido de la misma violencia).
¿Qué tan nefastas son sus intenciones?
Ella ha abierto la boca ante – la carne; su actitud pareció cambiar...



Con el retorno al bosque, cálido, al "seno" del principio (figura de primer escenario para la especie), que torna obscuro por las sombras que siguen a la dama – estamos prestos
a despertar.
Pero es necesaria para ello una renuncia...



Dejar la tiara, signo de dominio
y quedarse  sola.
Nosotros mismos la dejamos  como los bárbaros...

¿Por dónde anduvimos?

*

Recuerdo a Marc Fumaroli en una entrevista: El arte antiguo significa un poco de gusto, y el gusto presupone comparaciones entre escuelas, épocas, maestros del pasado o del presente, en la medida en que el arte, esa cosa rara y difícil, todavía existe.

Conviene estar atentos, también. Están las nuevas formas. Se ve. No siempre a por escándalo.


domingo, 6 de diciembre de 2015

[Des]formulaciones: En torno a la propuesta de Guy Garnier

Definiciones a mano. Recordar.
Abstracción – Proceso –
hacerse a un lado de elementos y circunstancias ajenos a un particular interés;
– a menudo, búsqueda de cierta nada... para eliminar – el ruido;
– concentrarse, y disponerse a los resultados de una específica – manera de ver...;
                                                                                                                       de modo que reconocemos, a través suyo, otra realidad.
Conviene, de todas formas, tomar en cuenta que no nos es posible representación abstracta alguna obviando el punto de partida – nuestros propios sentidos – ancla a lo inmediato; a menudo, clave – de una plenitud
                          que se agradece.
Vamos con Guy Garnier.


La realidad – el momento,
cobra forma, para el discurso, en buena parte a través de la medida. Por ello hablamos de dimensiones (evidencia / realidad – medición / límite), sea para volúmenes o extensiones. O tiempos – Lo que importa es contar con unidades disponibles.
La integración de estos elementos se realiza, a su vez, por efecto de otro proceso de integración: – Niveles individual y colectivo; o, de otro modo: personal-íntimo y – cultural.
Así, ante nosotros: unidades, y gracias a ellas, también – proposiciones. Es Lógica.
– Del resultado de su disposición, obtenemos (en otra jerga) – indicadores.
Y todo esto por pretender – objetividad (!). Resulta de la tendencia al orden lógico – por comprender y así reivindicar esta facultad que, pues estimamos, nos brinda un claro lugar en el mundo y nos hace sentir menos indefensos en él.
Pero nada más da con la mitad del asunto.
La otra mitad – el alma de la propia experiencia – no obedece a ningún razonamiento codificable así tan fácilmente.



Fragmentación – paños rasgados. Faces – superponiéndose unas a otras; mezclándose
otras tantas
– nueva sustancia – textura propia...
En realidad, la conformación de estas obras se da por un orden distinto que el de mera sucesión de adiciones. Lejos de lo masivo y las series.
Refiero al carácter propio de cada composición: este resulta de formas de mezcla – por filtración y con prevalencia de elementos primordiales, condicionados a su vez – por las circunstancias del propio autor en cada caso. Mucho más que un modo de uso del material – Dominio de la técnica, presta nada más a dar. Naturalmente.


Sí, cabe afirmar aquí – algo más bien orgánico.
(La terminología psicoanalítica brinda sus propias etiquetas para la simplificación del mismo proceso de – desarrollo.)
Ojo, por reflejo y refracción: Personalidad
y personae...



Señas – presencia. El rasgo humano – en objetos; en – la propia figura. Cuestión de momentos, fases, también. En el caso de los primeros – herramientas, suspendida su acción. En el de los segundos – siempre, un giro – suspenso: una palabra que no termina siquiera de timbrar vocal componente y, sin embargo, expande su sentido como eco de una oración completa, o una serie de ellas...
Planteado de otro modo:
– Del lado de los objetos – Espera
– Del de las figuras humanas – Un momento fugaz – inmersión grave, preñada de augurios.



El tiempo para apreciar, digamos, el abstracto, representa hoy, un problema mucho mayor que en el pasado (claro, para quien se interese y, por tanto, genere para sí el problema).
Al caso, útil recordar a John Berger: eso de que el acto de ver, en efecto, es menos espontáneo de lo que se suele suponer, y de que gran parte de él depende del hábito y la convención.
Ahora bien, por ambos aspectos, las masas de una época van, una vez ante el cuadro, a por objetos claros, representaciones directas, hasta íconos.
Pero solo a través del cuestionamiento del propio ícono, de su rol para / por (!) las masas, se entrelazan la industria, el consumo y – la disciplina que importa darse a la auténtica contemplación
– que por lo general, hace camino desde un vaciamiento – desaprendizaje:
Revelado su arte, la buena obra invita a – la humildad.


En los cuadros de Guy, pese a la aparente disminución de elementos – a los guiños con figuras simples – tenemos siempre matices – Por orquestación, afán de figuras mayores.
El autor se propone la misma hondura.



Recordaba en un principio, definiciones.
Toda elección, aun si se toma a por una mayor amplitud de miras, de capacidad en cualquier término, pasa por un proceso de discriminación y – renuncia.
La posibilidad de observar desde más de una perspectiva a la vez, para componer una realidad más realista, aunque quizá menos verosímil, corresponde en pleno a las intenciones del Arte Abstracto.
Los modos y métodos son cuestionados a través de su propia expresión reinterpretada o, si se quiere, arbitrariamente manipulada para fines a los que sus fórmulas de uso estándar, difícilmente resisten sin diluirse – lo que provoca conmoción, alivio, variadas y múltiples sensaciones, según las condiciones para / del espectador.


Con este nuevo modo de exposición, fácilmente, la Geometría, por ejemplo, brilla sin postulados. Pese a la aparición de dígitos entre el collage, no deja de hacer ininteligible el discurso de que nacieron – no obstante, sí, luzcan gráciles – por intuición. Con gran valor – al espíritu dispuesto.


Finalmente:
Las formas cuasi convencionales
                                                       que se preservan, aún,
                                                   vibrando – al límite, presentan sus alternativas – Un camino particular.
En efecto, esa vibración – por el modo, uso de la técnica – en el diálogo – es la música del artista – su estilo.


¿Qué tanto de nuevo puede contener – un lienzo? – ¡cuatro lados!
Bueno... – ¿Y uno que contiene varias formas de múltiples lados dentro?

(¡Pero esto no sería más que Matemáticas!)