domingo, 22 de noviembre de 2015

Para precipitarnos – hundirnos: Sobre el videoclip de Accelerate, de Sussane Sundorf

Desde los primeros acordes, en la vibración, los contrastes
– de la violencia que entraña todo acto de creación: Parece que es la propia imagen la que produce el sonido – un instrumento más.
– Al juego de sintetizadores – elemento percutivo
– Al ojo  Blanco y negro, en – sucesión hipnótica.
Resulta tremendo como afirmación, pero es que dista de ser simple lo que Stian Andersen ha logrado con el tema de Sussan Sundorf...

Veamos:




Al arrebato simple de la letra:
Iluminación elemental (en apariencia); ases – siembra de arcos  al compás de los movimientos de Susanne
– y visceversa: de la luz al sonido 
bien asentada ella  caderas, brazos tendidos, y nuevos giros: baile, que no Danza (!) – y pose... (+
acento simple de los flecos...)

Many people will get hurt
Take your time and I'll finish your dessert
Don't look people right in the eyes
If you can, you can




Una provocación (!).
Entendámonos: es una arrebato: pretende hundirnos, sin profundidades (!)

Wars erupting like volcanoes
Blood streaming dawn the walls
It's out of aour hands, so baby let go
Let go, and

Al compás-marcha – de ansia – desplazamientos de la cámara al acecho: tensión por aproximación; de un lado al otro, en torno, midiendo el riesgo...
– Ojo: El llamado / grito / canto, la señal, sabemos, ha de venir de ella(s), de su coro...

(Hemos caído...)




De pronto, la levitación  sueño de vuelta al punto de inicio  ese caos; al caso  puro beat
– de los cuerpos (!)
que entonces – vuelan  sumergidos
– Se baten:

Take it off, hit me hard like a drum
This must be paradise, cause I am numb
Let's have fun...

He aquí que a tal invitación, corresponde en lo visual  otro impacto: llamado de lo hondo primitivo, mas a juego – con un ballet particular:
(Es la fotografía que seduce, y la edición de Erik Treimann...
Coreografía excepcional.)


No hay estilización de la ofrenda, elevación de la carne. No. El asunto está en la esencia del propio llamado. El arrebato es expuesto como tal, pero
– cuando una secuencia se aproxima a lo simple – como para perderse, fragmento de algún otro videoclip tristemente erótico; irrumpen imágenes potentes, de absorbente juego torvo
– gracia de aceleración y desaceleración: contrastes... y pieles (!).
Sin más decoro – insisto – esto va de hundirnos:

Bear the cross, die for love
Crucify them, kill for love
Pray the gods will turn the tides if you can
To death


Las miradas se extravían, roto el reloj y la brújula
(– y
es humo lo que sale de las bocas...[!])

Que la rima simple, machacante, vaya de lo mismo, se debe a más que una mera condición:

Stop the clock,
whatever turns you on
This must be paradise, cause I can't count
What's the time, what's the cost?
What's your price, face it out

El videoclip lo dice por sí mismo, en el vértigo...
Bajo el agua, son esas almas  que bullen...,
que en la pausa, se encuentran más suavemente – pero apenas (pues por primitividad – ves – solo cuerpos [!])
– para volver a golpes del coro – a lo brutal...


Referir al automóvil para la fuga, del lado de los toscos versos, a la bola de luces en las manos de Suzanne, como matriz de los goces prometidos, en su actuación  todo contribuye en el mismo sentido:
En efecto  hemos perdido la barca...

Start the car, don't look back, accelerate
This must be paradise, cause we can fake
It's too late, it's too strong
It's only blood, it's the siren song

(Mil veces, algo de Lilith...)


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