domingo, 8 de noviembre de 2015

El amor que merecemos: Sobre el videoclip de Test, de Braids

Explicaciones vanas – todos lo hemos experimentado...
Lo personal, tristemente (en evidencia por el tono – de sosa bobería) – intransferible.
A menudo la necesidad de una ruptura, por ejemplo, deriva en trillada enunciación sobre el espacio personal y la búsqueda – por las cuestiones que entonces se pretende abordar... y al cabo se suele rehuir de todos modos.
Una vez solos, buscamos ruido...: Evadir la pausa – la desnudez, ausente todo perfume y gala para el deseo
– uno mismo, apenas, en contacto con – los pálpitos, reflejos las – necesidades.
Sentir, sobre todo, pero también – ojo muy cuerpo.
Es que la trivialidad del postulado romántico se cae a pedazos cuando lo enfrentamos a lo auténtico íntimo (contra la vergüenza  fruto del Árbol de la Ciencia).

Va de eso el trabajo de Kevan Funk para este tema de Braids.
Veamos:


Variedad de edades, tipos físicos..., tendencias.
En un primer momento, ver yacer – pulso, apenas. Luego, andares y, más adelante – a la forma en el tiempo: cuerpos entregados a un ritual con objeto tan distinto del esperado: No se trata – queda claro – de un culto a lo natural nada más; ¡sería tan poco al caso! A través de la coreografía se pretende otra forma de cortejo: una – ya en unión. Dicho de otro modo, el objeto está – más allá.


Juego interesante:
a) Rostros a lo alto en la pasividad, también hacia el frente (mírame desnudo; tácita pero inequivocamente: también tienes tú – tu propia desnudez).
b) Miradas concentradas a los movimientos de la danza  armonía medida, para que cada quien – de su lado, sume.

Encontrarse uno mismo en el otro...

Take me by the hand
Will you guide me through this phase
Of not really knowing where I am
Or knowing who I am.

Vienen, van, de tal modo – vacío de por medio y a pleno contacto, también – caricias.
El drama no es el habitual  va de tentar pasos adelante, o arriba, si se quiere, del – asunto de dos.

Podría parecer inverosímil eso de elegir, pues se suele creer que uno, más bien, cae en este tipo de relaciones, rendido; más propiamente dicho: entregado. Pero ciertamente es uno mismo quien decide por anticipado dicha rendición. Es una prerrogativa la valoración del amor como destino.

En el plazo-respiro que nos corresponde en el mundo estamos solos – si de la manera romántica se trata (!).
Se ofrece uno en gracia de indefensión a la pareja elegida con la esperanza de – liberarse con ella (!!). Dejar de lado el peso de las preguntas dolorosas  para confirmar – gracias a esa propia elección – lo que a menudo simplemente – queremos ciegamente creernos (!!!).


Queda claro que son quienes nos acompañan, sin mediar el ideal, o una vez desgastado este, quienes de veras pueden alimentar en nosotros la posibilidad de – hallarnos. La familia – en todos sus sentidos.
La más profunda indefensión es – involuntaria.

En las imágenes, ellas, ellos, en las habitaciones – entre sus pertenencias: hogar – lugar seguro y, a su vez – complejo que permite identificarlos
en clave de  somos lo que elegimos,
y lo que no y acumulamos y desperdiciamos y, sobre todo  el modo en que dichos procesos
se desarrollan y suceden.
Pero, además – ojo – lo que no: esas coincidencias orgánicas y sentires comunes – que pretendemos comunicar (!).


Cantaba Marina Tsvietáieva, en una de sus cartas – (Oh, Borís [!]):

Como un monte cargado en la bies de la falda
¡El dolor en el cuerpo!
Reconozco el amor por el dolor
A lo largo del cuerpo.**

Lo elemental, en que – no hay divorcio.
Cuántas miles de veces se ha rezado a dos voces, cuerpos juntos, jadeantes: – ¡Como si hubiéramos sido uno solo!
Pero el sentir elemental es propio – intransferible.
Lo que tenemos  coincidencias.
Cuidado: mucho más que mera ilusión – auténtico sueño dirigido, lejos de la soledad – Comunicación y  Arte.

***

Declara Kevan que la idea para el videoclip surgió del verso:

We experience the love that we think we deserve.

... Pensamos  me queda dando vueltas en la cabeza  giros como los de la danza, que
me llevan a otras ideas (de estas mismas notas) y
a sentir...
Posiblemente, una clave: Dar.


* Fragmento de Liberación.
** Del poema Indicios, de Marina Tsvietáieva. Traducción de Selma Ancira para Galaxia Gutemberg.


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