domingo, 18 de octubre de 2015

De una inusual travesía: Diálogo con Mark Heine


Sumergirse...
Mark Heine. Una obra compleja. (Abordarla antes en otra entrada* – un placer.)
Al conversar, sin embargo – la misma transparencia – de múltiples sentidos – para el símbolo, que en los lienzos.


Pasar a nuevos niveles bajo la tensión superficial – con Sirens – Elevarse con él – en lo profundo.
Hay mucho más que esta notable colección de visiones. Un antes y – un ahora que se proyecta ambicioso...

Los progenitores de este proyecto son el amor y la protesta. Como padre, me preocupa el trato de la humanidad al medio ambiente, y nuestra falta de motivación para crear y asegurar un futuro sostenible para nuestros hijos. En pinturas que acompañan e ilustrarán una novela ficcional, Sirens conforma un cuento antropomórfico que contempla el trato de la humanidad al medio ambiente, desde el punto de vista de los seres que habitan los océanos. Las pinturas son obras figurativas de carácter mítico, en el agua, que, para la mayoría de nosotros, es una medio extraño y misterioso. La novela es una obra mítico-realista para adultos y jóvenes-adultos.



Surge, por tanto – esa forma de dar nuevas luces...
¿De qué modo el sentido de tu ilustración ha cambiado el discurso visual en tu trabajo?

Comencé mi carrera artística como ilustrador y trabajé en ese medio durante 25 años. Cuando elegí romper con la ilustración y pintar para exposiciones en galerías; ese momento, resultó muy liberador. Podía escoger mi estilo y temas sin la influencia de otros. Comencé a escribir mis observaciones sobre cada pintura en la etiqueta a espaldas del cuadro, para añadir algo a mi expresión. Buen número de visitantes dijo que preferían llegar a sus propias conclusiones al interpretar una pintura, así que sentían que era contra las reglas del arte explicar una obra en una declaración escrita.

Mi respuesta fue que no debía haber reglas para el arte, y quizá mi libro fue un acto de rebeldía contra el esquema mental de dichas “reglas”. Cuando me puse a escribir ficción, mi carrera pareció cerrar completo un círculo: ahora pinto para iluminar mi propio manuscrito. Para el mundo de las Bellas Artes, mi libro Sirens es una etiqueta de color negro de 400 páginas, esparcida a través de una serie de pinturas interconectadas. Para el mundo literario, Sirens es un libro con ilustraciones. En mi discurso visual ahora, quiero borrar la línea entre estas dos disciplinas.

(La sensación de vértigo, pues tengo que apuntarla (!).
Va al collage, me digo, pero – de ficción. A lo que recuerdo: todo lo vertido a través del lenguaje es esto. Pero puede no quedarse simplemente en tal...)



¿Crees, hablando estrictamente, en la Literatura de la imagen?

Esa es una interesante pregunta, ya que “Literatura” suele comprehender solo libros “de escritura”. Pero en cuanto a mi proyecto Sirens, creo en la existencia de una Literatura de la imagen: sí. Se la puede llamar “ilustración”, pero el arte con frecuencia estimula a varios de nuestros sentidos, como el tacto, oído, olfato, etc., y provoca pensamientos y reacciones. Dicho esto, ¿dónde se encuentra la línea entre “literatura” e “imagen” en este proyecto, dado que hay un elemento escrito y también imágenes? Aquí es donde espero aparezca una línea difusa: mi combinación de ficción escrita y visual tiene el propósito de estimular diversos sentidos, a través tanto del ojo del que ve como de su imaginación.
Sinestesia, también transtextualidad.

Suman al caso las – referencias. La variedad de estas determina en buena medida la amplitud de posibilidades de interpretación. Nutren también – la imaginación.
¿De qué fuentes no-pictóricas se alimenta tu trabajo?

En la etapa temprana de mi carrera, me centré en la belleza y el estilo de vida de la costa del Pacífico de Canadá, haciendo aparecer a mis hijos en interacción con el mundo natural. Pero me percaté de que yo estaba tomando de esta fuente sin contribuir nada a ella. Cambié de enfoque cuando me di cuenta de que toda aquella belleza era vulnerable a la inminente amenaza de los buques petroleros –y todo para engrosar las cuentas bancarias de unas pocas y ya obscenamente ricas compañías petroleras. En mi opinión, el bienestar de unos pocos privilegiados no aplasta el derecho moral de cada ciudadano de la tierra a un lugar limpio y saludable en el que vivir. El proyecto Sirens es al mismo tiempo una protesta personal y mi manera de devolver algo al medio ambiente y hacer lo que está a mi alcance para protegerlo, de manera que pueda seguir allí para nosotros y nuestros hijos en el futuro.



Moral... La elección importa un parámetro, por tanto, posibilidad de evaluación y – evolución. Está claro que la postura se afirma, también se adapta, conservando, por supuesto la médula; sin embargo: ¿qué cuestionas de tu propia obra?

Después de 33 años como artista profesional, soy consciente de mis habilidades y donde se encuentran éstas en la curva de la calidad artística. Creo asimismo que mi obra está evolucionando constantemente y mejorando, así que no tengo preocupaciones por este lado. Lo que me preocupa ahora tiene que ver con sacar a la luz lo que quiero decir y que sea visto por un público atareado y sobre-estimulado. Los agentes y editoriales constituyen un nuevo desafío a superar, junto con los nuevos formatos electrónicos para promocionar las obras escritas.

Tu página de Internet se ocupa de explicar, profundizar en el campo de lo que pintas – y dirigir: Al margen de tu proyecto, ¿por qué esa utilización de las palabras? ¿Se trata de ampliar el mismo discurso? ¿Un prisma?

Si las imágenes de mis pinturas de Sirens pudieran ser vistas en tiempos homéricos, quizá no necesitaran de palabras –y la historia por supuesto hubiese sido diferente. Este proyecto es una interpretación moderna de las mujeres fatales mitológicas perennizadas en la Odisea de Homero. Su única característica era su poderosa, persuasiva voz de sirenas.


Estoy proporcionando los arneses necesarios a la capacidad sugestiva de esa voz para que transmita lo que quiero decir, lo que viene a ser una especie de inusual travesía. Así, más de 2700 años después de que se escribiera la historia original, incluyo mis descripciones en la página para ayudar a la gente a entender mis propósitos detrás de este tema y escenario tan inusuales. En mi interpretación se combinan la mitología griega con la rica y misteriosa cultura indígena del pueblo Nootka del oeste de Canadá...

(Pienso, no obstante en Homeros de Walcott,
y la variedad de sentidos, según la cultura. Una misma historia – El mito... y lo usual ahora,
que se abstrae de ello... Ciertamente...)

... Me gusta tu término “prisma”. No veo mi trabajo como un solo rayo de luz visible y blanca, dirigida solo a los ojos. El prisma de mi Página separa ese único rayo y hace visible las múltiples corrientes de pensamiento y propósito detrás de la obra.


Una palabra o una imagen a ser usada como referencia para esperar por lo nuevo...

El proceso de escribir, pintar, editar y publicar consume tiempo. Me ha llevado a mí cinco años, hasta ahora, y queda aún distancia por recorrer. La “buena nueva” será cuando todo el paquete esté disponible para todos. Mientras espero a que este proceso termine, seguiré explorando y refinando mi visión, con nuevas pinturas. Cada una añade más y más detalles a mi visión, ayudando a mi audiencia a que comprenda mis propósitos. La continua salida de nuevas obras, mientras espero que el futuro se resuelva, mantiene al proyecto vibrante e interesante tanto para mí como para mi audiencia. Vengo trabajando asimismo en una secuela a mi libro Sirens.



Interesante... Las palabras son infieles; a veces porque delatan... violentamente: Sí (nosotros) – aguardamos... a las orillas, tentado las manos, los ojos, adentro... Las seguimos a ellas, sus cantos figurados.


* (Dejarse ir al sueño, o más: Sobre la propuesta de Mark Heine)

(Traducido por Roberto Zeballos.)

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