jueves, 15 de octubre de 2015

Aire ligero, música simple: Diálogo con Vierma Capote

Parece – casualidad. Aire fresco.

En realidad, el aire casual es – un compuesto: las circunstancias son propicias en tanto/cuanto fluye el diálogo – sin hora.

Naturalidad – en medio de la geometría en torno, y la carga del mito (atrapa-sueños) – resulta, ciertamente, curioso.


(De fondo, una risa también ligera, como – caída de agua: antítesis de la medición histérica de las agujas: esa rueda – antinatural.)

Le agradezco a Vierma Capote, y luego – a partir de la misma atmósfera…:

La música, la fotografía, la escultura, el baile...

(Risas.)


La música me da calma. Plenitud, paz para desarrollar lo mío. Me acompaña… El tararear una melodía, sin pensarlo –y de mi inspiración–, mientras dibujo o pinto… Casi nunca es igual la melodía, sólo me sale y me doy cuenta al rato.
Me resulta gracioso, agradable.

¿La fotografía?

La fotografía… muchas veces me ayuda a entender la luz y las sombras… cuando quiero hacer algo más realista en los dibujos. Me abre a una condición visual sin la que no vislumbraría en detalle una cosa o situación, un espacio. Por ejemplo, cuando voy caminando por un parque y miro los árboles, flores, animales y, digamos, les “busco mentalmente” la fotografía: ¿Cómo le tomaría una foto?, ¿cómo se vería plasmado esto en el papel?... Los colores que utilizaría…

Ver, observar y – visualizar. Esto último, abstracción de los procesos regulares
que importan un tiempo determinado para la comprensión de – la situación real según la miden esas agujas histéricas…
Lo tuyo, más bien como una niña (!), Vierma…, o una superviviente (!!)…

A veces siento que estar acostumbrada a visualizar imágenes te da en la vida real…



O – de la vida…

… una visión de las cosas muy distinta a la… normal (?)…
Muchas veces no observamos, pero a mí me da por detallar todo en mi cabeza.

La contemplación es un ejercicio.
(Risas… – El humor también lo es – me digo; ejercicio contrario: pasar por alto el detalle, las grietas de nuestra propia potencial desgracia…
Quizá.)

La escultura y el baile me dan la sensación visual de volumen y movimiento. De como lograr para mis obras una vida propia…, y que el espectador pueda compartir esa experiencia, hacerla suya al observarla… o al conversar de qué siente y qué representa para él…

(Ese cascabel de la risa.)

– Te refieres con esto último a la propia formulación del discurso… Cuando se hace consciencia con el lenguaje… y, pues, quizá empiece la comedia (!)…

También es simpático escuchar sus interpretaciones.

El diálogo…
Robertson Davies dice a través de un personaje suyo (que inventa una cita en El quinto en discordia) algo como que – el humor nos abstrae de la lección dolorosa.
Pero puede ser también – como la espuma: fermento del intercambio revelador.

(Ver a través de la ventana: si tarde, noche o mañana: definitivamente no-negra-leche-del-alba.
Más bien, aquí, sí, efervescencia…)

¿Cómo es qué empiezas a desarrollar lo tuyo; en qué momento y de qué forma se da esta, digamos – saludable incontinencia… que te lleva a desarrollar lo visual?

Bueno... A veces me toma por sorpresa. Regularmente en las noches o madrugadas; a veces sueño algo y despierto queriendo dibujarlo, otras observo imágenes en Internet, buscando referencias, y se me ocurre de pronto fusionar técnicas y materiales.
Quizá empiezo con una visión y la obra se va transformando hasta llegar a ser algo distinto a lo que empecé. O quizá solo se vuelve algo más estructurado que en su origen.
Es como una fábrica. Todo pasa por distintos cambios en mi mente; desemboca en una obra única, irrepetible. Creo que eso es lo que más me apasiona.

Interpretación de lo que todavía no existe en su forma definitiva. El objeto muta – así también la cuestión que plantea, ligera o profunda, también según varía la interpretación del autor, en el tiempo…
Pero, como ocurre en la realidad de los momentos importantes: Todo a la vez, y en diversos sentidos – Tráfico… Esto abre la puerta a recordar de mil formas lo que tomamos a priori como – tan solo – un solo hecho.

Si se comparara la pintura con la música… Mira, como decir que en la música siempre habrá una partitura para una melodía establecida, y aunque esta sea inmutable, pues nunca se la toca o siente (!) de la misma forma; tiene diferentes resultados. Mientras tanto, en la pintura no hay melodías ni partituras establecidas, no en la pintura de Arte. Eso creo. Y nadie más puede interpretar como tú la obra.

Contra la producción en serie. Que no contra la decoración, por ejemplo…
Si se atiende a las circunstancias, se contempla, además – el error – lo involuntario.
¿Qué pretendes ilustrar? ¿Qué tanta premeditación hay en tu trabajo?

A veces hago dibujos personalizados; por ende no es mi inspiración la que opera puramente, sino atendiendo lo que desea quien pide el dibujo.

Está, de todos modos, esa carga – tu carga – Tus circunstancias…
¿Tópicos?

Casi siempre, a modo de sello: en cualquier parte del dibujo, de repente, “aparece” una pieza como un vitral. La unión de muchos vidrios de colores de forma triangular; jamás dibujados de la misma forma. Son como los copos de nieve..., similares, pero nunca iguales uno al otro.

Masa – de formas particulares. Relatividad del valor… Todo un sueño eso de la – armonía.

Desde muy pequeña, de manera abstracta. Me gustaba usar figuras geométricas, todo muy colorido…, con un patrón repetitivo. En ocasiones, cierto efecto cinético y entonces parecía marear al espectador.


(Risas.)

Me encantaba saber que podía lograr un efecto óptico… Aunque dejé de dibujar durante muchos años, cuando llegué a Perú explotó de pronto el afán de crear nuevamente con la misma técnica. Con experiencia, claro… De oruga a mariposa.

Ya con historia, tu propio camino – entonces, lazos para dialogar sobre signos más estables.
(Y, sin embargo, se trata de un camino, más bien hacia adentro – un flujo de doble sentido, del que a menudo, quien vierte de sí sobre el papel no es plenamente consciente…)
¿Qué es lo que usualmente le preguntas a quienes ves, realizan trabajos del mismo tipo?

Fíjate que hasta este momento he hablado más con músicos, actores, bailarines, fotógrafos, que con dibujantes y pintores… Cuando lo he hecho con actrices, por ejemplo, les he preguntado sobre como hacen para entrar y salir de una caracterización. A músicos, de su proceso de creación: cuánto de espontáneo, cuánto de dirigido…

Guarda no poca relación con la Geometría…

Cuando he hablado con bailarines, escultores y fotógrafos todos me dan diferentes respuestas para llegar al mismo destino: Pasión.


¿Qué es lo qué te gusta que te pregunten a ti?

(Risas.)

Bueno, la verdad me agrada cuando preguntan por qué mi nombre artístico es Vierma Capote... Ya que son dos apellidos: Vierma, el de mi madre, el cual llevo de segundo; Capote, que era el de mi abuela materna va primero. Es la representación de las dos mujeres más importantes en mi vida.

Simplificaciones odiosas – manifiestas celebraciones;
ya sin etiquetas: Las mujeres – lo que son, los hombres – lo que hacen…
La persona, su historia – imagen (personae). Los capítulos, a menudo con nombres de seres queridos, o alusiones a estos…
No es tan simple, desde luego, pero al aire liviano, lo parece, y se puede jugar a ello: ¿En qué capítulo te encuentras? ¿A dónde vas?

Veamos, al momento, yo diría, van cuatro capítulos... Al primero lo llamaría Experimentando: de niña. No buscaba ser reconocida ni admirada, sólo expresarme… Era muy hiperactiva, eléctrica (!)…

La atención – a manifestar… La historia recién se desarrolla… Primitivamente, todos nada más somos, hasta que vemos a los adultos; ante ellos – existir.
Segundo capítulo…:

Resección... Me dediqué a estudiar y trabajar en otros ámbitos. Solo dibujaba de vez en cuando algo para mí… Al tercer capítulo lo llamaría, Explosión: cuando a los pocos meses de llegar a Perú, esas ganas casi frenéticas de pintar…

Y ahora…

Ahora: Creciendo…, creyendoy amando...

Mencionas un cambio de escenario, un país; refieres al tiempo, la edad – tus circunstancias:
– Condiciones de tus – posibilidades…

Sí… Nací y crecí en Caracas. Hasta los 40 años de edad, recién conocí todo el territorio Venezolano... Orgullo…, añoranza.
Hace poco más de un año llegué para instalarme en Lima. Aquí he podido también experimentar otras artes, como la actuación, por ejemplo. Muy gratificante experiencia. También he podido concentrarme en escribir… Continuar un cuento infantil, el cual comencé en Venezuela, en la Isla de Margarita, donde viví un año y de donde proviene mi hijo gatuno, Larry, que me inspiró hacerlo.
Aquí conocí el gran amor de pareja…, y a mi segundo hijo gatuno, Saffy. Al que también he incluido en el cuento aquel.
En fin, todo cuenta: suma. Llegar aquí me ha dado la oportunidad de fusionar pasado, presente.


No-tiempo para trabajar. Un punto de partida – sin medida.
Se abren las posibilidades a otros tipos de intervención, desde – el mismo punto: Otro camino – en el mismo rumbo…

Nuevas técnicas, nuevas visiones, infinidad de materiales. Oportunidades para plasmar lo que quiero. Pero he pensado en otras artes –ya hablé de la actuación –, y están la escultura, la fotografía... No me son ajenas.
Por otra parte, la música, siempre… Por mi parte, y colaborando, también desde la pintura…

Sinestesia, reescritura…

Introspección de Dalí, se llama; es mi último trabajo. Lo hice para un amigo y cantautor: Renzo Dalí. Algo personal… para su disco.

Inter, para, meta, transtextualidad

Experiencias… Me abren una gama de perspectivas… Seguir formándome…

Experiencia… Dialogar – aprender…
Asunto de modos. El estilo, al cabo debe ser no solo reflejo de uno… Traza y encarna el rumbo.
– El aire sigue ligero…


Risas...


3 comentarios:

  1. Un gusto, Vierma...
    Un gusto dialogar...
    Que les haya gustado precisamente a ustedes, amigas, ¡tremendo! Me va a dar calambre en la cara por la sonrisa...

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