viernes, 28 de agosto de 2015

Fuga: Sobre la propuesta de Frédéric Fontenoy

Marcel Proust: "Fue Pirandello quien por primera vez me dio la idea de que una persona no es tal como yo lo había creído, inmóvil y clara ante nosotros, con sus cualidades, sus defectos, sus proyectos y sus intenciones, sino que es una sombra en la que jamás podremos penetrar."
O luz...
Frédéric Fontenoy.



Consciencia. Una característica fundamental.
El escenario, sin embargo, nos brinda la posibilidad del hombre, decía, como un – extraño. Ni siquiera habitante.
Depende de sus modos. Y estos, de la frecuencia y la familiaridad.
Hace buen tiempo ya que... es incapaz de vivir sin accesorios, prolongaciones de sus órganos, proyecciones de sus sentidos. Trasciende así – sobrepasa la limitación material más evidente – y opera afectando el ritmo natural de los eventos propios de su escala. Es capaz de perderse en ellos y encuentra esta capacidad 
– maravillosa.


Suena/se lee como... mérito. Y ahí la manía: calificar de bueno o de malo, de graduar en ambas categorías.
Es curioso; la responsabilidad, por ejemplo, funciona más allá de una concepción de bien – cargar con el peso de las consecuencias; asimismo, nuestra capacidad de adaptación requiere de la de identificar problemas para poder solucionarlos – De modo que una calificación no objetiva, no práctica, digamos, sobra.
Algo similar ocurre ante cualquier fenómeno de veras importante: el discurso solo se puede formar al cabo de la experiencia – durante esta, uno mismo es todo atención – y esta atención se convierte de hecho en la única medida de tiempo.
Magnitud.



Importa ver – y no se hace en un solo sentido. A ojos abiertos juega la memoria y se proyecta, por ejemplo, el terror – Circunstancia en que la supuesta linealidad del tiempo queda expuesta como ilusión: Todo importa.
Ojo – ulteriormente, para algunos, requiere ser tendida en fibra de lenguaje, y ordenarse en un flujo lineal – de sonido y, lógicamente (!), de representación gráfica: símbolo tras símbolo... Más o menos, claro: Palabras – frases – sintagmas – oraciones...
El aprendizaje, la comprensión, son otro asunto – ¡Experiencia!
El ser humano es complejo
– Y la mujer es complicada – y el hombre se complica desde antes y hasta después de ser.




Richard Leakey: "Quizá la especie humana no sea más que un espantoso error biológico que se ha desarrollado hasta traspasar un punto en que ya no puede prosperar en armonía consigo misma ni con el mundo que la rodea". Puede ser. Interesante.
Y nada de visiones cínicas. Simple contraste: hombre versus naturaleza. Y, entonces, de lleno, con el trabajo de Frédéric – con preguntas:
Lo básico: Sobre el lugar, la propiedad – es un decir, importante – Y adónde vamos –, pues en estas imágenes tenemos ante nosotros, claramente, una lucha – búsqueda.
Confusión.






Lanzarse – sin huellas, sin referencias: De pronto, el hombre "nuevo", moderno, lejos de su mundo
– viejo, pero desconocido aún, ignorado: tan lejos llegamos hurgando más allá del mapa, alto, arriba en lo profundo*
– fuera de lugar.
Trata de ubicarse, pero al haber olvidado hacerse él mismo su lugar, a hacer fuego, desespera. Es lógico – y decíamos antes algo de la búsqueda de lo lineal.






Huye – se diluye – en su propio tiempo – trascendencia
– Y el cuerpo, desde el lado menos pensante, ¿acaso es menos gracioso?
Depende de la ocasión, y del ojo, y de la disposición – De donde surge, entonces, la pregunta: ¿Dónde – el maravilloso – mundo interior?
¿En tierra? ¿Arriba, mientras uno entrecierra los ojos, de rabia, de dolor, de gozo?



El vuelo entre las ramas secas, las raíces expuestas – manos/pies – disposición animal – plástica – de sueño que rompe con los relojes (a toda redundancia).
Tendido el deseo – de retorno al agua – como la vuelta de anfibios contra el camino hecho (nada más figura lineal) de los cromosomas, todo, todo – desesperación...



... o, una vez más, ¿gozo?

En todo caso – impulso – fuerza – más allá – antes, en realidad,
de lo racional, de lo lógico.

Adiós al orden...
Adiós a todo – por lo elemental.




Pero, cuidado, ojo – mucho: Hemos probado todos del árbol de la ciencia: – el paraíso se ha perdido – entre otros rasgos de cultura
– Ha dejado saudade – hemos dejado de inventar despiertos, buena parte de mujeres y hombres.
Cuando nos lo enseñan – ese sueño – pues parte de nosotros se pierde,
como ese corredor de Fontenoy, que somos todos – un poco adentro y un poco afuera
del cuadro.



Nuestra ventana: En la obra.


*Entrada: Arriba en lo profundo: sobre el videoclip de Pstereo, de Emilie Nicolas

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